Europa era la hija de Agenor y Telefasa, reyes de Tiro. Zeus se prendió de su belleza cuando Europa paseaba con sus compañeras por la playa, por lo que decidió metamorfosearse en toro, el animal favorito de la joven... (ArteHistoria)
Europa es raptada por Zeus y llevada a la isla de Creta. De la unión de Europa y Zeus nace Minos, el fundador de la civilización minoica, origen de la civilización y cultura giega.
Aquí se relata uno de los mitos más conocidos de la civilización minoica, el mito del Minotauro.
Según la mitología griega el semen de Urano, dios del Cielo, se mezcló con el agua salada del mar formando una espuma que fue arrastrada hasta las costas de la isla de Chipre. De esta espuma surgirá Afrodita, la diosa del amor.
El Nacimiento de Venus (1484) es una de las obras más famosas de Botticelli.
Venus aparece en el centro de la composición sobre una enorme concha; sus largos cabellos rubios cubren sus partes íntimas mientras que con su brazo derecho trata de taparse el pecho, repitiendo una postura típica en las estatuas romanas de las Venus Púdicas.
La figura blanquecina se acompaña de Céfiro, el dios del viento, junto a Aura, la diosa de la brisa, enlazados ambos personajes en un estrecho abrazo.
En la zona terrestre encontramos a una de las Horas, las diosas de las estaciones, en concreto de la primavera, ya que lleva su manto decorado con motivos florales. La Hora espera a la diosa para arroparla con un manto también floreado; las rosas caen junto a Venus ya que la tradición dice que surgieron con ella... (ArteHistoria.com)
El punto de partida de los griegos y de sus dioses se sitúa en la civilización minoica, que se desarrolló hacia el 1.800 a.C. en la isla de Creta, en el Mediterráneo oriental
Para los antiguos griegos, los dioses, que moraban en el monte Olimpo ocultos por las nubes de las miradas humanas, eran la personificación de las fuerzas que rigen el Universo. Así, cada dios tenía una función determinada, por lo que si un dios dejaba de actuar provocaba grandes males para los humanos.
Una característica propia e innovadora de la religión griega fue el hecho de representar a sus dioses bajo aspecto humano (antropomorfismo).
El panteón estaba presidido por Zeus, rey y señor de todos los dioses. Era el señor supremo, gobernador del universo y el cielo. Representaba el orden y la armonía, por lo que presidía tanto los juramentos como las asambleas humanas.
Los griegos glorificaron a sus dioses a través de un arte sacro, tanto escultórico como arquitectónico, cuyo máximo exponente son los majestuosos templos que construyeron.
Según la mitología griega, Orfeo era un músico tan hábil que encantaba con su lira a las bestias salvajes. De él se cuentan innumerables leyendas, como su viaje con los argonautas, unos aventureros llamados así por viajar en una nave llamada Argo, que salieron en busca de un carnero cuya piel, o vellocino, era de oro. Orfeo consiguió dominar con su música al dragón que guardaba el vellocino.
También con su canto fue capaz de conmover a los dioses del Infierno, que le permitieron que intentara rescatar a su esposa muerta Eurídice. De ahí viene el dicho popular «la música amansa a las fieras». Fueron muchas las óperas que a partir del siglo XVII se compusieron sobre el mito de Orfeo. (Kalipedia)
El narrador de cuentos nos relata el mito griego de Orfeo y Eurídice.